Vacunas contra la COVID‑19: tipos, eficacia y recomendaciones actuales
La pandemia de COVID‑19 marcó un antes y un después en la historia de la salud pública mundial. Desde los primeros casos reportados en 2019, la enfermedad causada por el virus SARS-CoV-2 cambió la vida de millones de personas y generó un esfuerzo sin precedentes en la ciencia para desarrollar vacunas eficaces en tiempo récord.
Hoy, varios años después, las vacunas contra la COVID‑19 siguen siendo una herramienta fundamental para prevenir complicaciones graves, reducir hospitalizaciones y salvar vidas. Pero con el paso del tiempo y la aparición de nuevas variantes, muchas personas se preguntan: ¿siguen siendo necesarias las vacunas? ¿Qué tipos existen? ¿Qué eficacia tienen actualmente?
En este artículo de Vacunio.com, te explicamos de forma clara, actualizada y basada en evidencia científica qué tipos de vacunas contra la COVID‑19 están disponibles, cómo funcionan, qué eficacia tienen frente a las nuevas variantes y cuáles son las recomendaciones actuales para mantener tu protección al día.
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¿Por qué siguen siendo importantes las vacunas contra la COVID‑19?
Aunque la emergencia sanitaria internacional por COVID‑19 fue declarada oficialmente terminada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en mayo de 2023, el virus SARS-CoV-2 no ha desaparecido. Sigue circulando en todo el mundo, provocando casos, brotes y, en algunos casos, complicaciones graves, especialmente en personas vulnerables.
La vacunación sigue siendo una de las medidas más efectivas para protegernos, tanto a nivel individual como colectivo. Las vacunas no solo reducen el riesgo de enfermedad grave y muerte, sino que también disminuyen la transmisión del virus, lo cual es clave para controlar la aparición de nuevas variantes.
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Tipos de vacunas contra la COVID‑19 aprobadas
Actualmente existen diferentes tipos de vacunas contra la COVID‑19 que han sido aprobadas para su uso en distintas partes del mundo. Cada una utiliza una tecnología diferente, pero todas tienen el mismo objetivo: enseñar al sistema inmunológico a reconocer y combatir el virus sin causar la enfermedad.
Vacunas de ARNm (ARN mensajero)
Estas vacunas usan una tecnología innovadora que introduce en las células una pequeña porción de material genético (ARNm) que contiene las instrucciones para producir una proteína del virus (la proteína Spike). El sistema inmunológico reconoce esta proteína como extraña y genera defensas contra ella.
Ejemplos:
– Pfizer-BioNTech (Comirnaty)
– Moderna (Spikevax)
Estas vacunas han demostrado una alta eficacia, especialmente contra formas graves de la enfermedad, y se actualizaron para incluir variantes más recientes como Ómicron.
Vacunas de vectores virales
Utilizan un virus modificado (no dañino) para introducir en el cuerpo información genética del SARS-CoV-2, de manera que el sistema inmunológico pueda reconocer y combatir al virus real.
Ejemplos:
– AstraZeneca (Vaxzevria)
– Johnson & Johnson (Janssen)
Aunque fueron ampliamente utilizadas en las primeras fases de la pandemia, hoy en día su uso ha disminuido en muchos países debido a la disponibilidad de otras opciones más eficaces y actualizadas.
Vacunas de subunidades proteicas
Estas vacunas contienen fragmentos purificados de la proteína del virus (en lugar de usar el virus completo o material genético) para estimular una respuesta inmune.
Ejemplo:
– Novavax (Nuvaxovid)
Son una opción valiosa para personas que no pueden o no desean recibir vacunas de ARNm, y han demostrado buena eficacia frente a variantes previas.
Vacunas inactivadas
Usan el virus SARS-CoV-2 completo pero inactivo (muerto) para generar inmunidad. Es una tecnología más tradicional que se ha usado en vacunas como la de la polio o la hepatitis A.
Ejemplos:
– Sinovac (CoronaVac)
– Sinopharm
Aunque ofrecen protección, especialmente en esquemas iniciales, su eficacia frente a variantes más recientes es menor que la de las vacunas de ARNm.
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Eficacia de las vacunas frente a las variantes actuales del covid
Desde que apareció la variante Ómicron a finales de 2021, el panorama cambió significativamente. Esta variante y sus subvariantes son más contagiosas y tienen cierta capacidad para evadir la inmunidad generada por vacunas anteriores o por infecciones pasadas.
Por eso, los fabricantes han actualizado sus vacunas para incluir componentes específicos contra Ómicron y sus linajes principales. Las vacunas bivalentes y, más recientemente, las monovalentes actualizadas (como las adaptadas a la subvariante XBB.1.5) ofrecen una protección más adecuada frente a las cepas que circulan actualmente.
Según datos de la OMS y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. (CDC), las vacunas actualizadas reducen significativamente el riesgo de enfermedad grave, hospitalización y muerte, especialmente en adultos mayores, personas con enfermedades crónicas y personas inmunodeprimidas.
Aunque la eficacia contra la infección leve puede disminuir con el tiempo, la protección contra formas graves de la enfermedad se mantiene considerable, sobre todo si se han recibido las dosis de refuerzo recomendadas.
Fuente: [Organización Mundial de la Salud](https://www.who.int/es).
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Recomendaciones actuales de vacunación
Las recomendaciones pueden variar según el país y el estado de salud de cada persona, pero hay principios generales que la mayoría de las autoridades sanitarias comparten en 2024:
Esquemas primarios y refuerzos
– Las personas que nunca han recibido una vacuna contra la COVID‑19 deben comenzar con un esquema primario, preferiblemente con vacunas de ARNm actualizadas.
– Se recomienda al menos una dosis de refuerzo al año para personas mayores de 60 años, personas con enfermedades crónicas, embarazadas, trabajadores de la salud y personas con sistemas inmunitarios debilitados.
– En algunos casos, se recomienda un segundo refuerzo anual, especialmente en personas mayores o con alto riesgo.
Para personas previamente vacunadas
– Si recibiste vacunas anteriores (por ejemplo, AstraZeneca o Sinovac), puedes recibir una dosis de refuerzo con una vacuna actualizada de ARNm, incluso si pasaron varios meses desde la última dosis.
– Las vacunas actualizadas están diseñadas para funcionar como dosis de refuerzo, independientemente del tipo de vacuna que hayas recibido antes.
Para personas con infección previa por COVID‑19
– Haber tenido COVID‑19 da cierto nivel de inmunidad, pero no se considera suficiente para una protección duradera. Se recomienda vacunarse, incluso después de haberse recuperado de la enfermedad, idealmente unas semanas después de la infección.
¿Y los niños y adolescentes?
En muchos países, las autoridades sanitarias recomiendan vacunar a niños y adolescentes, especialmente si tienen condiciones médicas que los hacen más vulnerables. Las dosis y esquemas varían según la edad, y generalmente se utilizan vacunas de ARNm adaptadas a su grupo etario.
Es importante consultar con el médico pediatra o con las autoridades locales de salud para saber qué vacunas están autorizadas para cada grupo de edad.
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Efectos secundarios y seguridad
Las vacunas contra la COVID‑19, como cualquier medicamento, pueden tener efectos secundarios. En la mayoría de los casos, estos son leves y de corta duración:
– Dolor en el brazo
– Cansancio
– Fiebre leve
– Dolor de cabeza
Estos síntomas suelen desaparecer en 24 a 48 horas y son señal de que el cuerpo está desarrollando inmunidad. Los efectos adversos graves son extremadamente raros, y los sistemas de farmacovigilancia de cada país siguen monitoreando la seguridad de todas las vacunas.
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¿Cómo mantenerse informado de forma segura?
En un mundo donde abunda la información (y también la desinformación), es fundamental acudir a fuentes confiables para tomar decisiones de salud. Desde Vacunio.com recomendamos:
– Consultar regularmente fuentes oficiales como la [Organización Mundial de la Salud](https://www.who.int) y los ministerios de salud de tu país.
– Verificar que los artículos estén escritos o revisados por profesionales de la salud.
– Evitar tomar decisiones por consejos en redes sociales o cadenas de mensajería no verificadas.
– Suscribirse a boletines informativos confiables sobre salud pública y vacunación.
En Vacunio.com te ofrecemos un espacio libre de intereses comerciales, con lenguaje claro y con rigor científico para que tomes decisiones informadas.
La pandemia de COVID‑19 cambió nuestra manera de ver la vacunación. Hoy sabemos más que nunca sobre la importancia de estar vacunados y actualizados, no solo para protegernos a nosotros mismos, sino también a quienes nos rodean.
Las vacunas contra la COVID‑19 siguen siendo una herramienta vital en la prevención de enfermedades graves, sobre todo en grupos de riesgo. Si bien el virus ha cambiado, también lo han hecho las vacunas, adaptándose para ofrecer la mejor protección posible frente a las variantes actuales.
Desde Vacunio.com te invitamos a mantenerte informado, consultar fuentes confiables y hablar con tu profesional de salud sobre cuándo y qué vacuna es la más adecuada para ti.
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Artículo escrito por: Juan Pablo Salazar Arias, Médico, MSc.




